Desintegración

Desembarcaron los extraterrestres. Eran máquinas, robots de muy avanzada tecnología, creados por generaciones de máquinas desde tiempo inmemoriales.

Cuando vieron a los humanos y observaron sus obras, se quedaron estupefactos. ¿Qué es lo que permite a estos pequeños seres torpones conseguir semejantes hazañas? se preguntaron. Alguna máquina más sabia o más avispada murmuró al oído de la Máquina Jefa que todo esto se debía a “la Vida”.

–   ¿Qué es la Vida? preguntaron entonces los Doctores desde lo alto de sus erguidos engranajes.

–   Algo que tienen los humanos. Poco sabemos de ella, pero sí que la Vida proporciona ilusiones y sufrimientos, pasiones y desilusiones, cariño y odio, y que el amor a la Vida les lleva a veces a sacrificarla en nombre de ciertos ideales.

–   ¡Qué cosa más extraña! exclamaron los facultativos y académicos extraterrestres. Necesitamos imprescindiblemente comprender lo que es la Vida y cómo podemos controlarla.

Empezaron a “desmontar” y despedazar a algunos hombres, separando cuidadosamente cada órgano, cada tejido, cada hueso, pero la vida seguía quedando incomprensible para estos seres mecánicos.

Desguazaron a más hombres, muchos más,  indiferentes a sus gritos, y aislaron no sólo órganos sino moléculas, que disgregaron a su vez en sus diferentes componentes. Como eran sabios y muy eficaces ingenieros,  descubrieron el ADN y descodificaron el genoma humano, que representaron en maravillosos diagramas en tres dimensiones.

Pero la Vida continuaba a escapar a su entendimiento. La Vida, el amor, las pasiones, los anhelos y la capacidad de sacrificio, la mente y la espiritualidad, todo se les deslizaba entre las pinzas. Se elaboraron muchas teorías pero ninguna desembocaba en aplicaciones que funcionase y seguían sin entender a los humanos, porque seguían sin comprender la Vida.

Algún tripulante de estas naves, un simple tripulante con sentido común, preguntó un día cómo se esperaba comprender la Vida si en este intento, la estaban destruyendo.

Los Doctores alzaron los hombres despreciativamente. “Saber reducir la complejidad es lo que nos hace doctores”, contestaron.

Y algo así también ocurría en las empresas de la Tierra mucho antes que llegasen los invasores. Doctores Ingenieros que esperaban entender la forma en que funciona un sistema social fragmentándolo en sus más pequeños componentes con el efecto simultáneo de destruir lo que se esforzaban en controlar.

Mhc

Crédito photo: Marco Escobedo, http://www.flickr.com/photos/marcoescobedo/

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