Innovación esclerótica

Innovar es un castigo divino.

El innovador está en un limbo entre el cielo y el infierno. Tiene una visión de futuro tan clara y nítida que para él es totalmente real, pero cuando intenta explicarla y compartirla con otros, recibe incomprensión y rechazo. Creo que es precisamente lo que define la innovación: aquello que aún nadie entiende y casi todos rechazan.

El innovador es un apátrida del tiempo, no puede vivir en el futuro porque nadie parece aún dispuesto a acompañarle, y tampoco consigue vivir en el presente porque para él, este presente ya no existe. Ser innovador es sufrir.

Asistí ayer a la interesante conferencia de Dioni Nespral que argumentaba que ‘es imposible que en los 20 próximos años, España lidere ningún proyecto de innovación’. Me lo creo. Sin embargo, España se ilusiona con ser innovadora. Como no hay innovación sin dinero, lo manifiesta con diferentes programas de ayuda, tanto bajo la forma de subvenciones como de préstamos bonificados, y se limpia la boca con el término de Capital Riesgo, algo que adora el capital pero odia a los riesgos.

Los criterios para tener acceso a los programas de apoyo a la innovación son de lo más conservador y reaccionario que se pueda imaginar. Obstinado en la prioridad absoluta de evitar cualquier riesgo y en la manía de sobre-planificarlo todo, los organismos de ayuda a la innovación exigen planes financieros a cuatro o cinco años, con ingresos, costes y rentabilidad detallados. Ninguna innovación que merezca este nombre puede hacer una planificación financiera a cuatro o cinco años en el siglo XXI, porque sería como hacerla a 20 o 30 años vista en el siglo XX.

Pretender fomentar la innovación y anular todos los riesgos económicos es otra versión de la paradoja de nadar y guardar la ropa.

Hay que entender que la clave para ser una empresa innovadora no radica en la capacidad de planificación financiera, y menos en la de presentar un riesgo cero, sino en la capacidad genética de adaptación permanente a cualquier cambio que pueda acontecer en su sector. ¿Cree realmente que Google o Facebook se lanzaron a partir de una planificación financiera detallada, un plan de ventaja competitiva y un estudio de su cadena de valores? Innovación rima con intuición, no con contabilidad.

La mayor garantía de éxito de una empresa innovadora es ser capaz de reinventarse cada día para seguir en la cresta de la ola innovadora. La innovación está en la profundidad del pensamiento creativo, no en las tablas de Excel.

Mhc

4 comentarios

  1. Muy interesante! Gracias por compartir

    CLASIFICACIÓN

    EMPRESARIAL

  2. […] This post was mentioned on Twitter by Juan A. Bertolin and Javier Megias, espaitec. espaitec said: RT @jmegias: Interesante post de Michel Henric-Coll, a quien he conocido hoy, sobre la innovación. http://bit.ly/8hXKCa (Video muy bueno) […]

  3. Excelente video

    1. Sí, de mis favoritos.

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