La Gran Estafa

falso-profeta

La “Crisis” no es el resultado de un accidente cósmico. No se nos ha caído ningún meteorito gigante. Tampoco es consecuencia de algún desastre natural. No ha reventado ningún volcán de caldera ni se han fracturadas grandes fallas telúricas. No busquemos tampoco las razones en alguna pandemia vírica incontrolable. No.

La crisis es consecuencia de comportamientos, decisiones y voluntades innegablemente humanas. Pues por humanos ha sido provocada, bien por incompetencia o por una manipulación tan egoísta como destructora del conocimiento, de las leyes y de los valores morales.

De hecho, la alternativa es muy sencilla: o se han equivocado estrepitosamente, o nos han engañado descaradamente.

Aunque podría haber un poco de ambas cosas: gente que engatusa y gente embaucada, que colabora a la gigantesca estafa sin siquiera ser consciente de ello.

Sea cual fuera la causa, malversación o incompetencia, una conclusión se impone: no podemos confiar en ninguno de los que nos han llevado a esta situación. Avisados, los que siguen confiando candorosamente se convierten ahora en secuaces.

Sin pretender que conviene rechazar todo en bloque sin discriminar el grano de la paja, sí que recomiendo manifestar a priori una sospecha explícita y categórica respecto a todo y todos aquellos que tuvieron poder, difundieron conjeturas o utilizaron su influencia durante la época anterior a la crisis.

Opino que es de una inconcebible ingenuidad, cuando no de una vergonzosa connivencia, el seguir fiel a las teorías profesadas – desde que las defendió el amoral Milton Friedman – por las Escuelas de Negocio, a las doctrinas tecnocráticas del management – en particular a todo lo que concierne a la dirección de personas – y a los modelos financieros de gestión de la economía.

Hay que reconocerlo en voz alta y clara: los modelos que nos vienen ‘vendiendo’ en las tres últimas décadas, y se han visto reforzados conforme aumentaba la codicia y las prisas en hacer fortuna, son un fracaso.

Muchos han sido los que han conseguido prestigio y dinero con este montaje de strass y cartón piedra, y su ambición es seguir aprovechando la situación de desamparo colectivo para mejorar aún la suya. No importa que sea porque siguen creyendo en falsas profecías o por ser embaucadores, hay que rechazar su apostolado.

De ahora en adelante, aquellos que siguen predicando los antiguos dogmas, aquellos que les escuchan cándidamente, o que servilmente difunden sus mensajes, son cómplices bien por activa o por pasiva de la situación.

La “crisis” tiene causas humanas. Si no cambian los modelos, los valores y por tanto no cambiamos de catequistas, una vez rellenadas las arcas gracias al trabajo y esfuerzos de la sociedad, volverá la crisis, hasta que el paciente se muera de las sangrías.

“No se puede solucionar un problema aplicando la misma forma de pensar que lo ha creado”, dijo Einstein.

Piensa, reconsidera, y ¡Exige cambios!

22 comentarios

  1. Excelente artículo tanto por su conclusión como por su desarrollo.

    Quienes miran a otro lado ya no son inocentes, por omisión o por acción, por ignorancia o por engaño no se puede confiar en quienes han dejado o permitido que llegásemos a esta situación.

    Excelente.
    Jordi

  2. Mikel Cuartero dice: Responder

    Excelente artículo. Estos deben ser momentos de cambio.

    1. Gracias Mikel. Ahora debemos cambiar !

      Únámos para el cambio en http://www.platformXXI.org

  3. Desde luego que si. Ahora la pregunta que toca es ¿la crisis ha destruido el sistema de una manera definitiva o es simplemente un aviso?.
    Recuerdo cuando estudiaba en una escuela de negocio -no hace tanto- que todos los supuestos en los casos prácticos estaban basados en crecimientos de dos dígitos……….un saludo

    1. Pues cuando estudié yo Sciences Économiques, todos los casos empezaban por “supongamos le ecuación de xyz igual a…”.
      Pero nunca eran capaz de demostrar, ni siquiera comprobar, la validez de sus suposiciones.

      El sistema no ha sido destruido, pero están en ello.

      Cuando hayan convertido alguna parte del mundo en un oasis de hiper ricos hiper poderosos, se darán cuenta de que viven en una burbuja, cubierta de una enorme cúpula, donde la riqueza no tendrá ya nada qué comprar, y el poder nadie sobre quien ejercerlo.
      Entonces empezarán a hacerse trampas entre ellos, comerse los unos a los otros, hasta que sólo quede uno, y que la única posibilidad que le quede será suicidarse.

  4. hector fainstein dice: Responder

    muy buen artículo, michel, a tu último post. pero no creo que se den cuenta. uno no puede ver lo que no puede ver.

    1. Es cierto Hector. “Creo luego veo”. No hay más ciego que el que no quiere ver.

  5. Adelina dice: Responder

    Excelente Michel. Te lo digo con toda sinceresidad. Deberias pensar en escribir algún libro, ya que tu forma de escribir cautiva y engancha desde el minuto uno, algo esencial para todo aquel que desee escribir un libro y que éste sea leido.
    Fuerte Abrazo. Adelina

    1. Gracias Adelina. No hacía falta precisar que era con sinceridad, viniendo de tí, no podía ser de otra forma.
      Para el libro, hay que explicarlo a las editoriales 😉

  6. Estimado Michel, el problema a mi forma de ver las cosas es que nos venderán “Otro perro con el mismo collar”. No creo que los que han tenido responsabilidad en esto se retiren por las buenas… para eso están como bien dices los “Secuaces”.
    Existe una frase que viene al pelo en este caso:
    .- Hay que cambiarlo todo para que nada cambie
    Y me temo que es lo que se está haciendo lamentablemente.

    Saludos, Emilio.

  7. Fistroman dice: Responder

    Os recomiendo leer algo sobre el colapso de las civilizaciones, que eso es justo lo que estamos viviendo.
    La historia, siempre ahí para el que la quiere leer.

    1. La Historia es la experiencia de las sociedades. Olvidarse de la experiencia es volver a caminar a gatas después de cada caída y condenarse a repetirlo una y otra vez.

  8. Jose dice: Responder

    Las cosas claras y bién dichas, pero ¿porque son tan pocos los que se atreven a decir lo que piensan en voz alta y clara?. Creo que nos sobran charlatanes y vendedores de humo y falta que la gente con dos dedos de frente y honesta, sea la que empiece a tirar de este carro que cada dia tiene las ruedas más hundidas en el fango.

    1. Pues sí José, cada vez somos más los que nos hacemos esta pregunta.
      ¿Por qué?
      Pero afortunadamente somos también más en querer tirar del carro.
      Únete: wwwplatformXXI.org

  9. Excelentes reflexiones sr. Michel pero creo que estará de acuerdo en que esto necesita mucho tiempo para cambiarse, empezando por inculcar OTROS valores diferentes a los jóvenes a los actuales, no cree?. Claro que debemos empezar YA.

    1. ¿quien hubiera dicho meses antes de la caída del muro de Berlin que iba a desaparecer y que Russia devolvería Alemania del este?
      Un saludo, José.

  10. charo dice: Responder

    Totalmente de acuerdo. Nos encontramos en, al menos, un periodo de reflexion, que debería ser profunda. Es dificil cambiar, sobre todo cuando no se da paso a otros pensamientos y a otra forma de actuar. Hoy por hoy en el mundo los que están en el poder no se quieren apartar de él, y eso pasa en todo, política, empresas, etc. Somos muchos que como dice algún otro compañero queremos tirar del carro, pero nos echan a empujones, y volvemos una y otra vez…¿hasta cuando?

    1. Hola Charo. Tienes razón, no quieren cambios porque ganan desmasiado con mantener la situación actual. Pero además, resulta muy difícil poder emitir una información alternativa, no te dejan.

  11. charo dice: Responder

    Totalmente de acuerdo. Sin embargo algunos parecen clavados al puesto, no dejando pasar a otros con nuevas mentalidades e ideas. Esto es válido tanto para la política como para la empresa, cuando eres diferente e innovador, te discriminan y te tratan de ¿loco? ¡que hubiera sido de la humanidad sin algunos de esos locos! ¿verdad?

  12. Alberto dice: Responder

    Una excelente y lúcida visión.
    Añadiría que es impresincible retirar de sus cargos en el FMI, Banco Mundial, Bancos Centrales y Agencias de Calificación, a cuantos han defendido el modelo que nos ha traído hasta aquí. Efectivamente, quienes no han sido capaces de predecir estos resultados, difícilmente nos traerán la solución.

    1. Alberto, en el informe de la comisión americana sobre las causas de la crisis, se cita a un tal Bowen, quien tuvo enormes dificultades para, remontando la jerarquía de su banco (Citigroup), avisar al Consejo Directivo de los enormes riesgos que estaba incurriendo el banco con sus inversiones. Gracias a esto, ahorró ingentes cantidades de pérdida a Citigroup. ¿Resultado?:
      Pasó de dirigir un departamento de 22o personas a dirigir a 2, se le canceló el bonus y fue rebajado en su evaluación laboral.
      Página 47 del informe. (Financial Crisis Iquiry Report)

  13. Emilio Navarro dice: Responder

    Estimado Michel, con tu permiso lo he compartido en Twitter. Por cierto… no entiendo porqué aparece esa foto con mi nombre…

    Saludos

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