Management dogmático

El primer dogma del management taylorista, es que los dogmas del management son inescrutables.

En un afán de autoprotección y ante el creciente número de contra-argumentos y de pruebas de su ineficacia, el management se ha dogmatizado. Se ha convertido en una proposición incuestionable y, en general, incuestionada.

Cualquier contra-argumentación le provoca el referirse a los gurús de la doctrina, de los que se citan los apotegmas como otros podrían enunciar versos de su Libro Sacro.

Tengo, como otros, oportunidad  de asistir a conferencias que propagan el modelo y advierto que los conferenciantes multiplican las afirmaciones. Si les pedís que las argumenten, no saben más que repetir las mismas declaración con mayor énfasis, o escudarse detrás de fuentes que afirman sin tampoco demostrar nada.

Carecemos seriamente de escépticos, dispuestos a deconstruir las teorías para volver a construirlas con solidez. Parece que el management se haya convertido en la ciencia de los loros[1].

La tendencia de cualquier dogma es volverse cada vez más dogmático, lo que lo hace muy difícil de combatir. Cuando un dogma se ve repetido machaconamente  por la propaganda y por una auto-proclamada élite cultural, su aceptación se asimila a la posesión del conocimiento verdadero. Su repetición obsesiva e inevitable somete las mentes a tal bombardeo que aquellos que no lo apoyan son considerados como ignorantes, disidentes, o retrógradas.  El dogma cristaliza las mentes en un punto fijo inamovible con la repetición sin tregua de las afirmaciones que certifican su verdad.

Afortunadamente, las personas pueden liberarse de un dogma, pero deben antes darse cuenta de que están presas en él, lo cual resulta tanto más difícil como han sido eliminadas de los cerebros todas las dudas y hasta la voluntad de dudar.

Hemos de rechazar un dogma que se autojustifica, cuestionarlo, dejar de aceptar como ciertos los postulados que nos son martilleados por el hecho de que quienes lo hacen gozan de una gloria momentánea.

El ser humano y los sistemas sociales trabajan en lógica borrosa, palabra que eriza a los managers que prefieren un error bien concreto y documentado a una verdad abstracta o versátil.

El actual modelo de management ha sido elaborado, y es mantenido, por tecnócratas. Los managers se sienten mucho más seguros cuando disponen de números, de ecuaciones y de reglas que les parecen rigorosas. Hasta el punto de que dejan de plantearse si resultan adaptadas al campo al que los aplican.

Esto es una afección endémica en los directivos. Tranquilízate, es curable, pero pocas veces sin dolor.


[1] http://blog.fractalteams.com/2012/05/03/la-ciencia-de-los-loros/

[download file=”http://blog.fractalteams.com/docs/ManagementDogmatico_MHC.pdf” title=”Management dogmático”]

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