Querido Papa Noël

No sé si te acordarás de mí porque hace muchos años que he dejado de escribirte, pero soy el niño que te canjeaba promesas solemnes contra barras de chocolate.

Vuelvo a ti no en nombre propio sino pidiendo para los managers, solitarios y desbrujulados en las torres de poder en las que se han aislado y amurallado.

Mi primera intención era pedirte que dejaras en sus zapatos de Crockett & Jones y sus calcetines Hugo Boss algo de humanidad. Han leído los libros equivocados, escuchado a los falsos profetas y como unos nuevos faustos, han vendido el alma a cambio de Riqueza y Poder. Sí, algo de humanidad es lo que les falta, olvidadizos de que el Hombre es la causa y la meta de toda sociedad humana.

Pero cambié de deseo cuando pensé que la humanidad es algo que cada uno ha de descubrir dentro de sí mismo, no algo que se pueda injertar desde fuera.

Por tanto, vengo con esta carta pedirte para ellos, como regalo de Navidad, conciencia y lucidez.

Conciencia para que dejen de escudarse detrás de La Doctrina para justificar sus comportamientos destructivos y misántropos; lucidez para saber distinguir entre valores ficticios y valores reales.

Que sean capaces de replantear cánones que han demostrado ser malignos, que se acuerden de que quien no tiene valores no tiene valor, y que la próxima cabeza que corte el Califa será la del Visir cuando deje de serle útil.

Conciencia para entender que el mundo no es “como es” sino como cada uno contribuye a hacerlo, y lucidez para desenmascarar a los vendedores de ilusión. En la tienda del diablo, que describe muy bien Stephen King, cada uno se condena para satisfacer sus debilidades y vicios más inmediatos.

Agradecido por tu ayuda se despide el niño que, como imaginas, nunca ha dejado de comer chocolate.

Michel

1 comentario

  1. B. Sánchez dice: Responder

    Espero que Papa Noel te traiga lo que has pedido, aunque se lo has puesto un poquito dificil, solo así podremos conseguir una buen Dirección. Como recompensa a tu solicitud, deseo que igualmente te traiga también un poquito de chocolate.

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